El cuerpo de una mujer no es metabólicamente igual todo el mes ni toda la vida. Las hormonas sexuales —principalmente estrógeno y progesterona— influyen directamente en cómo manejas la glucosa, cómo acumulas grasa, cómo duermes, cómo respondes al estrés y cómo se comporta tu apetito.

Comer igual en todas las fases puede generar frustración porque las necesidades no son las mismas.

Vamos por partes.

Alimentación según fase del ciclo menstrual

  • Durante la menstruación, el estrógeno y la progesterona están en su punto más bajo. Esto significa que el cuerpo está en un momento de menor estímulo hormonal. Muchas mujeres sienten más cansancio, mayor sensibilidad emocional y, en algunos casos, más inflamación.

    Si el sangrado es abundante, puede haber mayor pérdida de hierro. El hierro es un mineral necesario para transportar oxígeno en la sangre. Cuando disminuye, pueden aparecer síntomas como:

    • Fatiga marcada

    • Mareos

    • Palidez

    • Menor tolerancia al ejercicio

    En esta fase conviene que la alimentación sea más restaurativa que restrictiva. No es el momento más eficiente para empujar déficits agresivos.

    El cuerpo se beneficia de proteína suficiente porque la proteína ayuda a reparar tejidos y estabilizar glucosa.

    Las fuentes que suelen tolerarse bien incluyen:

    • Carnes magras

    • Huevos

    • Pescado

    • Caldos

    Si hay dolor o inflamación, las comidas más simples y calientes suelen ayudar más que las muy procesadas o muy frías.

    También conviene priorizar alimentos que aporten hierro, especialmente si el sangrado es abundante:

    • Carnes rojas magras

    • Hígado (si se tolera)

    • Espinaca

    • Legumbres

    Para mejorar la absorción de hierro, es útil combinar con alimentos ricos en vitamina C:

    • Limón

    • Pimientos

    • Fresas

    En esta fase conviene reducir:

    • Exceso de azúcar refinada

    • Alcohol

    • Ultraprocesados

    • Exceso de cafeína si hay ansiedad o dolor

  • En esta fase el estrógeno comienza a subir progresivamente. El estrógeno mejora la sensibilidad a la insulina. Eso significa que el cuerpo maneja mejor los carbohidratos y los utiliza más eficientemente como energía en lugar de almacenarlos.

    Muchas mujeres experimentan:

    • Más energía

    • Mejor estado de ánimo

    • Mayor claridad mental

    • Mejor rendimiento físico

    Es una fase más favorable para entrenamientos intensos y progreso en fuerza.

    Aquí el cuerpo tolera mejor carbohidratos complejos, siempre que estén estructurados junto con proteína.

    Ejemplos de carbohidratos complejos adecuados en esta fase:

    • Quinoa

    • Batata

    • Guineo verde

    También conviene priorizar vegetales ricos en fibra, especialmente crucíferos, porque la fibra ayuda a eliminar metabolitos de estrógeno a través del intestino. Eso significa que apoyas el equilibrio hormonal.

    Vegetales recomendados:

    • Brócoli

    • Coliflor

    • Repollo

    • Kale

    Conviene evitar en esta fase:

    • Saltarse comidas

    • Restricciones extremas sin necesidad metabólica

    • Dietas muy bajas en carbohidratos si se está entrenando fuerte


  • Durante la ovulación el estrógeno alcanza uno de sus puntos más altos. Puede sentirse como una etapa de alto rendimiento, pero también algunas mujeres pueden ser más sensibles al estrés.

    El hígado en esta fase está procesando una mayor carga hormonal. El hígado es el órgano encargado de metabolizar hormonas para que puedan eliminarse correctamente.

    Conviene apoyar al hígado con:

    • Vegetales verdes

    • Fibra suficiente

    • Omega 3

    • Alimentos antioxidantes

    Ejemplos de antioxidantes útiles:

    • Frutas rojas

    • Espinaca

    • Pimientos

    • Té verde

    Conviene reducir:

    • Alcohol en exceso

    • Grasas trans

    • Ultraprocesados

  • Esta es la fase donde más mujeres sienten aumento de apetito y antojos.

    Después de la ovulación, la progesterona sube. La progesterona puede disminuir ligeramente la sensibilidad a la insulina. Eso significa que el cuerpo puede manejar peor grandes cantidades de azúcar simple.

    Si no hay embarazo, tanto estrógeno como progesterona bajan. Cuando bajan, también disminuye la serotonina. La serotonina es el neurotransmisor que ayuda a regular el estado de ánimo y la sensación de bienestar.

    Cuando la serotonina baja, el cuerpo busca carbohidratos porque estos facilitan la producción de serotonina.

    En esta fase pueden aparecer:

    • Antojos de dulce

    • Antojos de pan

    • Más irritabilidad

    • Más sensibilidad emocional

    • Más hambre

    En lugar de eliminar carbohidratos, conviene estructurarlos mejor.

    Carbohidratos complejos recomendados:

    • Batata

    • Quinoa

    Siempre acompañados de:

    • Proteína

    • Grasa saludable

    También es útil priorizar alimentos ricos en magnesio, porque el magnesio participa en la relajación muscular y regulación del sistema nervioso.

    Fuentes de magnesio:

    • Semillas de calabaza

    • Almendras

    • Espinaca

    • Cacao 85%

    • Aguacate

    Conviene evitar en esta fase:

    • Restricción extrema

    • Ayunos largos si hay estrés

    • Exceso de azúcar refinada

    • Café en exceso si hay ansiedad

Alimentación según etapa de vida

  • En esta etapa las hormonas empiezan a fluctuar de manera irregular. No es que desaparecen, sino que suben y bajan de forma impredecible.

    Esto puede generar:

    • Mayor resistencia a la insulina

    • Más grasa abdominal

    • Más alteraciones del sueño

    • Más inflamación

    La proteína se vuelve fundamental para proteger masa muscular, porque con la edad se pierde músculo si no se estimula.

    Conviene priorizar:

    • Proteína en cada comida

    • Entrenamiento de fuerza

    • Fibra adecuada

    • Omega 3

    • Carbohidratos complejos controlados

    Conviene reducir:

    • Azúcar refinada

    • Alcohol frecuente

    • Sedentarismo

    • Déficit calórico extremo crónico

  • En menopausia el estrógeno baja de forma sostenida. Esto afecta distribución de grasa, sensibilidad a la insulina y masa muscular.

    Es común observar:

    • Mayor acumulación abdominal

    • Más dificultad para perder peso

    • Pérdida de fuerza

    • Cambios en densidad ósea

    Aquí la prioridad es proteger músculo y estabilidad metabólica.

    Conviene priorizar:

    • Proteína de alta calidad

    • Entrenamiento de fuerza

    • Grasas saludables

    • Vegetales abundantes

    • Vitamina D y minerales según evaluación individual

    Conviene reducir:

    • Exceso de azúcar

    • Dietas muy bajas en proteína

    • Alcohol frecuente

    • Inactividad física

Detente aquí y ve a la página #8 de tu workbook.